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Cuando en medicina o en ensayos clínicos se habla de la confianza que tiene el paciente en ese médico o esa pastilla para curarse. Aparece el término “placebo” en  1785, en un diccionario de Medicina, donde se describe como  “un fenómeno ordinario”.

El doctor Irving Kirsch en su trabajo “Specifying Nonspecifics: Psychological Mechanisms of Placebo Effects (1997)”, señala que hay una serie de variables biológicas:

  • Tensión arterial
  • Temperatura de la piel
  • Niveles de colesterol
  • Ritmo cardiaco
  • Patologías de la piel (verrugas y dermatitis de contacto).

Que responden de manera significativa a los placebos. El hombre como ser biopsicosocial: lo social condiciona lo psicológico, y lo psicológico condiciona lo biológico.

El rol del médico en la consulta puede considerarse un “placebo”, por su actitud, sus palabras y hasta por su presencia.

La palabra “placebo” viene del verbo latino placere, significa complacer. Se usaba en la Edad Media esta palabra para designar los lamentos de las plañideras profesionales en los funerales.

La farmacopea de Galeno estuvo vigente durante 1500 años y desapareció con la ciencia a principios del siglo XIX, conteniendo 820 remedios placebo.

Es el conjunto de efectos sobre la salud que produce la administración de un placebo, en forma de pastilla, una terapia, automedicación o un acto médico.

El uso más importante del placebo es en ensayos clínicos controlados. Para probar el efecto del fármaco en estudio, se hacen dos grupos: seleccionados los pacientes a estudio aleatoriamente (muestra),

  • uno de ellos recibe la medicación (grupo experimental)
  • y el otro la sustancia placebo (grupo control),

cuando el fármaco es efectivo han de aparecer diferencias significativas respecto al grupo control.  Es lo que se llama estudio a doble ciego: los pacientes no deben saber si están tomando un fármaco real o el placebo, y el administrador del fármaco no debe saber si está dando al paciente un fármaco real o el placebo. Generalmente se usa recetas de agua con azúcar, y en otras ocasiones se usa lactosa.

El efecto placebo funciona en un 35% de las personas, no todas las personas responden igual. Un factor que potencia el efecto placebo es el grado en que la persona presta atención a sus síntomas, siendo más susceptibles. También los niños experimentan más el efecto placebo.

Hay veces que los pacientes del “grupo placebo” evolucionan mejor, debido a:

  • Mayor control al ir a consulta médica y al hospital.
  • Explicación de la enfermedad, tratamiento, pronóstico y mayor colaboración del paciente al participar en el ensayo clínico.
  • Tacto al paciente en la exploración física, con influencia terapéutica.
  • Exploraciones complementarias con aparataje que da más credibilidad del proceso diagnóstico.
  • Al tomar algo, percibe el paciente que está tomando un medicamento que le hará efecto.

También aparece un efecto nocebo, efecto opuesto al placebo, los pacientes que no creen en el tratamiento pueden experimentar empeoramiento de los síntomas.

La explicación neurocientífica sería la estimulación de los cortex prefontral, orbitofrontal y cingulado anterior, así como el núcleo accumbens, la amígdala, la sustancia gris periacueductal y la médula espinal, que influyen en la percepción de la salud, como se ha comprobado en estudios de resonancia magnética funcional.

En un estudio realizado por la Universidad de Michigan: se realizaron Tomografías por Emisión de Positrones (PET) y resonancia magnética funcional (Fmri)  a 14 voluntarios,   18 personas más que no se las sometió a PET si a Fmri. La investigación reveló que en los pacientes más receptivos al uso de placebos se activaba la producción de dopamina, responsable de la creación de los sentimientos placenteros. También estudios en el 2012 publicados en el  “PLoS One”  de la Universidad de Harvard, centrados en el gen COMT (catecolamina-transferasa) relacionado con la dopamina, se ha visto asociado con pacientes de síndrome del intestino irritable (SII). Este gen según la doctora Kathryn Hall, juega un rol importante en la forma como actúa la dopamina, activándose esta cuando las personas anticipan y responden a placebos.

Fabrizio Benedetti, experto en neurofisiología de la Escuela Médica de la Universidad de Torino en Italia, ha demostrado que la serotonina también está asociada a la respuesta placebo.

Links relacionados

  • Mº Sanidad ensayos clínicos

https://ecm.aemps.es/ecm/paginaPresentacion.do

  • Bases metodológicas en el ensayo clínico U. Autónoma Madrid

http://www.uam.es/departamentos/medicina/farmacologia/especifica/F_Clinica/FC_T3.pdf

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